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Entre el 45% y el 60% de las personas con esclerosis múltiple experimentan algún tipo de cambio cognitivo, generalmente de carácter moderado. Como otros síntomas de la esclerosis múltiple, los síntomas cognitivos varían enormemente de una persona a otra, sin embargo, los problemas más comunes son los relativos al aprendizaje y la memoria, la atención y concentración, la velocidad mental, la resolución de problemas (planteamiento, realización y evaluación de tareas) y fluidez verbal (no se encuentran las palabras apropiadas). Como consecuencia, a algunas personas les resulta difícil concentrarse durante largos periodos de tiempo, o tienen problemas en seguir el hilo de lo que están haciendo si son interrumpidas, pudiendo realizar cualquier tarea pero con mayor tiempo y esfuerzo que antes. Los problemas más típicos de memoria son los relacionados con hechos recientes o recordar cómo hacer ciertas cosas. Los de vocabulario, se refieren a la complicación de encontrar la palabra que se quiere utilizar en un momento dado, llevándoles mucho tiempo expresar una opinión o mantener una conversación. También, pueden experimentar dificultades a la hora de hacer planes y resolver problemas. Si bien, saben lo que quieren hacer, les resulta difícil saber por donde empezar o seguir los pasos adecuados para lograrlo. Es importante saber que los síntomas cognitivos pueden ser síntomas de la esclerosis múltiple y que se pueden sobrellevar mediante estrategias compensatorias que permitan manejar los cambios y continuar con la vida diaria de una forma más efectiva. El objetivo de la rehabilitación neuropsicológica es minimizar los efectos negativos producidos por los problemas cognitivos. La rehabilitación incluye practicar y mejorar las habilidades deterioradas, hacer un mejor uso de los puntos fuertes, enseñar estrategias compensatorias para realizar tareas, optimizar el uso de las habilidades conservadas y por supuesto, ofrecer apoyo emocional al afectado para adaptarse adecuadamente a la nueva situación. Para dar continuidad al tratamiento en el domicilio, si es necesario, se ofrece formación a sus familiares. La rehabilitación se puede llevar a cabo de forma individual o en grupo. En algunos casos se tratan alteraciones comportamentales (desinhibición, carencia de control de impulsos...). En estos casos, la familia y amigos pueden verse afectados, sintiéndose enfadados, así como preocupados y asustados. Es conveniente mantener una comunicación estrecha con ellos, ayudarles a entender este tipo de síntomas y adoptar conjuntamente estrategias de afrontamiento adecuadas. En este ámbito de intervención, y sobre todo con las personas con mayor deterioro físico y cognitivo, la rehabilitación cobra una especial relevancia, y muy especialmente cuando estas personas residen en instituciones o mantienen poco contacto con otras personas. Este proyecto está financiado por la CAM
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