En 1849, el anatomopatólogo alemán Friedrich Theodor von Frerichs avanzó un paso más en la identificación de la EM, al desarrollar la descripción clínica de la enfermedad elaborada por Cruveilhier e identificar los síntomas específicos y las características esenciales de la enfermedad.
Una década después de que se hubieran publicado los primeros ejemplos de lesiones neuronales, el conocimiento de la EM era todavía principalmente anatomopatológico, pese a la descripción de la primera historia clínica efectuada por Cruveilhier.
Por primera vez, el relato clínico de Frerich identificó las remisiones como rasgo característico de la EM. Además, este autor describió el nistagmo como síntoma de la enfermedad. Más tarde, este signo físico se incorporó a la famosa triada de Charcot.
Otra gran contribución de Frerich fue la descripción médica de los trastornos mentales de la EM, pues reconoció el posible impacto de la enfermedad en la función cognitiva y otras funciones superiores del cerebro.