La investigación de la patología del SNC se mantuvo a lo largo de todo el siglo XIX. Los avances de la tecnología de la microscopia permitieron hacer estudios cada vez más detallados.
La fotografía muestra un retrato de Carl Rokitansky, uno de los anatomopatólogos morfológicos más destacados del siglo XIX. Durante su trabajo en el Instituto de Anatomía Patológica de Viena, fue uno de los primeros en analizar mediante microscopia las lesiones de la EM.
Rokitansky realizó una observación especialmente importante en 1857, cuando observó los "corpúsculos grasos" en las lesiones de la EM. Más tarde, estos corpúsculos fueron descritos por Charcot como "la destrucción y los detritos resultantes de la desintegración de los tubos nerviosos".
Este descubrimiento facilitó la comprensión anatomopatológica de la EM y permitió a los neurólogos aproximarse a la característica más importante de la EM, la desmielinización nerviosa.