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Sir Augustus d'Esté (1794-1848)
D'Esté documentó el curso clínico de sus 26 años de enfermedad, diagnosticada retrospectivamente como EM. D'Esté registró meticulosamente sus síntomas, que comenzaron poco después de un brote de sarampión y que comprendían déficit visuales, fatiga y sensaciones desagradables. La enfermedad se hizo cada vez más debilitante y un apunte hecho 5 años antes de su muerte refleja que el autor tenía ataxia, sentía la mitad inferior del cuerpo adormecida y presentaba espasmos nocturnos. Un "episodio" sufrido en esa época inició un curso clínico crónico progresivo con recuperaciones sólo parciales después de cada recaída. Con ambos brazos paralizados, D'Esté falleció en 1848. Su médico no fue capaz de diagnosticar la enfermedad, dado que la EM no sería reconocida como tal hasta 20 años más tarde. En 1948, la editorial neoyorkina Macmillan publicó un libro editado por Douglas Firtk llamado 'El caso de Augustus D'Esté' Este pequeño libro representa una nota a pie de página en la historia de la medicina. Se basa en una reducida colección de cartas, diarios, libros y otros manuscritos, recopilados o escritos entre 1793 y 1847 por Lady Augusta d'Ameland, esposa del príncipe Federico Augusto, sexto hijo de George III de Inglaterra, y su hijo Sir Augusto D'Este. En 1940, al retirar residuos de papel para su conversión en pasta, salieron a la luz estos documentos. Gran parte del material había sido roído por las ratas, pero lo que sobrevivió es de gran interés. Contiene lo que puede ser la primera descripción clínica de la esclerosis múltiple, y escrita por el propio paciente. El manuscrito original se encuentra ahora en poder del Real Colegio de Médicos de Londres. |


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Sólo se encuentra una nueva descripción de la EM en el siglo XIX, con el relato personal de la enfermedad que Sir Augustus d'Esté, nieto ilegítimo de Jorge III de Inglaterra, hizo en su diario.
La imagen de la derecha muestra dos pasajes del diario: el primero es una entrada del comienzo del diario, en 1822, mientras que el segundo, de enero de 1848, es una de las últimas entradas. Se observa un evidente deterioro de la escritura, a medida que el autor fue perdiendo su control motor. 