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¿Y a partir de ahora, qué?¿Qué actitud ante la vida podemos tomar a partir de ahora?Mucho se ha escrito sobre este tema, pero si has llegado hasta aquí, ya dispones de las herramientas en las que apoyarte para aprender a vivir con la EM. Sabes que la EM es una enfermedad crónica, pero también sabes que no acortará tu esperanza de vida. Si la fatiga es un problema para ti, una adaptación del horario laboral a las necesidades periódicas de descanso sería lo ideal. En la medida de lo posible, intenta mantener todas tus actividades previas, tanto en el trabajo, como en los estudios o las aficiones. Tal vez no te sea posible al cien por cien, pero trata de llegar siempre hasta donde puedas. Es importante no imponerte más limitaciones de las que te pone la enfermedad, al tiempo que no tienes que intentar llegar más lejos de donde puedas llegar. En definitiva, tienes que aprender a conocer tus propios límites y hacer todo lo posible por adaptarte a ellos. La atención médica debe ser ahora una prioridad para ti. Aunque te encuentres bien, no debes dejar de acudir a las revisiones con tu neurólogo. Es importante mantener un contacto periódico tanto para el médico como para el paciente. Recuerda que tienes la posibilidad de cambiar de especialista si, por cualquier razón, no te sientes a gusto con el que te está tratando. La EM es un camino largo de recorrer y es importante que los compañeros de viaje sean de nuestro agrado. No te aísles, busca la compañía y el apoyo de los que te rodean. Muchas personas, tras el diagnóstico, aprenden a descubrir cosas en su entorno que antes "no veían" y a vivir la vida mucho más plenamente. A veces, el enfrentarnos a un problema realmente serio, nos hace ver con más claridad lo absurdo de nuestras preocupaciones cotidianas. Por otro lado, tú mejor que nadie sabes como te sientes y tu experiencia puede ser de utilidad para otros afectados. Las asociaciones te ofrecen la posibilidad de encauzar esa ayuda, tenlo presente. Además, la asociación te dará la oportunidad de conocer a otros afectados con otros problemas y a comprender la diversidad que puede haber dentro de esta enfermedad. ¿Qué podemos esperar de nuestra familia?, ¿y ellos de nosotros?El soporte afectivo de la familia es imprescindible para que "todos" se adapten a la nueva situación. En correspondencia, tú tienes que intentar mantener una actitud positiva para que ellos vean que sus esfuerzos son agradecidos y recompensados. Queremos decir con esto que no vale asumir el papel de enfermo y dejarse querer, y que si tu familia te ve con ánimo de salir adelante, ellos a su vez también se animarán y se enfrentarán con más decisión a sus momentos bajos. En resumen, te animamos a que procures ser positivoy transmitir tu estado de animo. Por último, nos gustaría conocer tu opinión sobre nuestra web, nuestros servicios y todo lo que aquí ofrecemos, así que te invitamos a
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A partir de ahora

